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¿Es tu web un generador de negocios?

Generador Negocios
5 minutos

Imaginemos que tu empresa tiene un local abierto las 24 horas del día, los 365 días del año. El local tiene buen aspecto, se ve actual y moderno. Es muy probable que la mayoría de tus clientes lo encuentre atractivo. Pero por alguna razón solo recibe unas cuantas visitas al día.

Dentro del local, estas visitas encuentran los valores y las virtudes de tu empresa y tus productos. Sin embargo, la mayoría solo asienten, se van y no vuelven.

Web sin visitas

A estas alturas está claro que este “local” no es otro que la web de tu empresa. Así que cuando ves estos resultados, podrías pensar “bueno, no está del todo mal, al menos estas visitas ya me conocen, y mantener la web en línea no es muy caro”.

¿O sí?

La oportunidad perdida

Pensando en el coste anual del alojamiento y del dominio, mantener una web en línea no es caro.

Hasta ahí cualquierta está de acuerdo. Pero ¿comprarías un coche para ponerle el logo de tu empresa y dejarlo aparcado todo el año? Algunos lo verán al pasar, pero está claro que la principal función y ventaja del coche se están desperdiciando. Es una oportunidad perdida.

Se sabe que una oportunidad perdida sí que representa un coste para cualquier empresa. Y eso es lo que pasa si la web de tu empresa no está usando el conocimiento y la tecnología disponibles para sumar valor.

¿Por qué pasa esto? Durante años, hemos desarrollado muchos proyectos trabajando con PYMEs. Y en buena parte de ellos hemos encontrado las mismas sensaciones:  ya que mantener una web cuesta poco, pensamos que su bajo rendimiento está justificado.

¿Qué necesita una web para generar negocios?

Esta no es una pregunta mística que se pueda responder de muchas maneras. Hay una metodología, ya largamente comprobada en países como Estados Unidos, para encontrar una respuesta contundente.

Hay que recurrir a la manida frase de “cubrir las necesidades de la empresa”, pero añadiendo especificidad. Y esa especificidad no es otra que tener un objetivo claro.

Porque tu web es un activo más de tu empresa. Y como activo, debe cumplir un propósito. Es la única forma en la que puede pasar de ser un gasto a ser una inversión.

¿Cómo se asigna un objetivo?

Antes que nada, diremos cómo no se asigna: el objetivo de una web no es presencial ni estético.

Para asignar un objetivo válido, volvamos a la pregunta, ¿qué necesita tu empresa o tu marca, específicamente?

Puede ser una pregunta de tipo ¿abrir mercado en una plaza específica? ¿Generar más conciencia de marca? ¿Volverse una autoridad en su ramo? ¿Promover un producto entre un público específico?

Son estas preguntas concretas las que te ayudarán a definir un objetivo claro. La única limitación que puedes encontrar, es no saber qué tanto te puede ayudar la tecnología disponible para llevarlo a cabo. Si te ves en esa situación, no dudes en preguntar a tu desarrollador web o experto en marketing online. Recuerda que las únicas preguntas malas son las que no se hacen.

Y aunque está muy bien conocer las posibilidades y limitaciones técnicas, lo escencial siempre seguirá siendo tu cliente. Tienes que pensar en tus clientes y lo que quieres que hagan. Ya sea comprar en tu tienda online o dirigirlos a tu local, que te conozcan por medio de boletines o redes sociales, que te evalúen a través de tus valores o tu portafolios.

Una vez que sepas lo que quieres lograr con tu estrategia web, será el momento de ponerlo en práctica.

Poner en marcha tu web para sumar valor

Al tener un objetivo claro, el desarrollo web se vuelve mucho más sencillo. El proyecto adquiere dirección y algunas soluciones se vuelven casi obvias. También se vuelve muy útil para que exijas un producto concreto, que no sea rehén de las veleidades artísticas de un diseñador mal informado.

Existen diferentes técnicas para trasladar los objetivos del papel a la web. El diseño enfocado en el usuario es una de las más valoradas por los diseñadores de interacción serios.

Pero por supuesto, para empresas medianas y pequeñas no es viable llevar a cabo una investigación previa. Sus recursos son limitados. Sin embargo, se pueden usar herramientas gratuitas o muy asequibles para realizar la investigación mientras la web está funcionando.

Pongamos como ejemplo que tu empresa necesita volverse una autoridad en su ramo. ¿Cómo se ha llegado a esta conclusión? Puede que tu empresa sea un distribuidor de productos médicos o de laboratorio. Y para las marcas que dependen de su nivel de credibilidad y confianza, ser una autoridad es un activo valioso.

Así que hay que demostrar que tu empresa conoce su producto y sabe de lo que habla cuando lo oferta. Para conseguirlo, se pueden formular varias estrategias; en este caso, una de las más interesantes por su fiabilidad y facilidad, es abrir un blog y distribuir artículos de interés para tus clientes.

Como ves, todo nos va llevando de lo general a lo particular. Para distribuir esos artículos, necesitarás (además de escribirlos, ¡por supuesto!) una herramienta de blogueo confiable, una lista de contactos de calidad, y formas de captar nuevos contactos. Todas estas necesidades, incluyendo la certificación de la calidad de un contacto, tienen solución con herramientas web.

¿Cómo estar seguro de que funciona?

Esta es la mejor parte. Es lo que define la forma de tu web y la hace mantenerse o modificarse ligeramente como si estuviera viva. Hablamos de las mediciones web (también llamadas métrica), y es algo que ninguna web debería pasar por alto.

Hay herramientas que te permiten verificar el desempeño de tu web a un nivel muy específico. Un par de ellas son Google Analytics o Search Console, por ejemplo. Analizando sus datos, puedes comprobrar con facilidad el resultado de tu estrategia web y mantenerla o ajustarla.

¿Cómo saber que funciona? Métrica web

De esta forma, sabrás si una iniciativa, por ejemplo una invitación a unirse a tu lista de contactos, está dando resultados. Y si no, puedes saber si cambiarla de lugar o hacerla aparecer en otro momento mejora esos resultados.

Un último ingrediente importantísimo que no se puede omitir es la paciencia. Si para tomar desiciones es mejor tener datos, primero hay que generar esos datos. Al conocer las primeras tendencias, podrás comenzar a tomar desiciones informadas. Y eso te dará ventajas sobre tu competencia.

¿Por qué? Porque pareciera que es el secreto mejor guardado. Donde quiera que vamos, estas herramientas están arrumbadas o son unas desconocidas. Casi siempre las encontramos como una gran oportunidad perdida, y muchas veces así se quedan.

Tu web como generador de negocios

Quizá es momento de aprovechar esta inercia, y dar el paso que a otros les cuesta tanto. Al final todos habrán de darlo. Internet sigue consolidándose como la herramienta más versátil y económica para promover lo que hace tu empresa.

Como ejemplo, según el Informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, tan solo en el segundo trimestre de 2016 la facturación del ecommerce creció un 20,3% interanual en España. Y de acuerdo con el Informe de Evolución y Perspectivas eCommerce de Ernst and Young, en 2017, el 90% de las empresas con venta online espera crecer en torno a un 10%, gracias al acceso constante de nuevos clientes a Internet.

Habla con tu desarrollador web o tu experto en marketing online. Es bien sabido que estas ventanas de oportunidad están abiertas por un tiempo limitado. De aquí a unos años, las empresas que integren estas herramientas en su estrategia serán lo común. Y ya sabes que quienes dan el paso antes, suelen obtener grandes ventajas que después son difíciles de alcanzar para los que se han quedado rezagados.

Pero sobre todo, tu empresa logrará que Internet se integre en su estrategia de crecimiento. Para generar negocios, que es de lo que se trata.

Sergio Noriega

Diseñador y socio fundador de Webetes. He realizado proyectos de estrategia web y aplicaciones móviles en España, Italia, México y Estados Unidos. Publicar ideas adquiridas tras algunos años de experiencia, me ha servido para transformar una inquietud en una pequeña aportación.

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